Hay un instante que la fotografía conoce bien: el momento justo antes. Antes de que algo cambie, antes de que algo se decida, antes de que el futuro deje de ser futuro y se convierta en presente.
ISO28 trabaja en ese instante. No fotografiamos el mañana —nadie puede— sino los gestos de quienes lo habitan hoy: el cuerpo que espera, la mirada que calcula, la quietud tensa de quien sabe que algo se mueve aunque no sepa todavía hacia dónde.
Somos seis fotógrafos con miradas que no siempre coinciden. Para algunos de nosotros, ese horizonte tiene el peso de lo que se cierra: la vivienda, el trabajo, la sensación de llegar tarde a un mundo que ya estaba repartido. Para otros, tiene la energía de lo que todavía puede abrirse. No hemos resuelto esa diferencia. Creemos que no hace falta.
Juventud no como edad. Futuro no como destino. Sino como una forma de estar en el mundo con los ojos muy abiertos —y la cámara lista.